Feministas rusas en resistencia contra la guerra se han organizado en redes formadas por células autónomas y autoorganizadas. Dada la represión que se está produciendo contra activistas que se oponen al ataque a Ucrania, aseguran haber elegido esta forma de coordinación por motivos de seguridad. Hasta el momento contabilizan medio centenar de grupos.

Su canal de comunicación, que sirve también para informar al exterior, es una web conectada al grupo de Telegram Resistencia Feminista contra la Guerra. Su primera publicación es del 25 de febrero y consiste en un manifiesto, en que condenan la intervención militar en Ucrania y llaman a las feministas a manifestarse contra la guerra.

Dice así:

El 24 de febrero a las 5:30 de la mañana el presidente de Rusia Vladimir Putin anunció el inicio de una “operación especial” en el territorio de Ucrania para “desnazificar” y “desmilitarizar” este estado soberano.

Durante varios meses las tropas rusas se estaban desplazando hacia la frontera con Ucrania. Todo este tiempo el gobierno ruso negaba cualquier posibilidad de un ataque militar. Ahora vemos que todo era mentira.

Rusia declaró la guerra al país vecino, privándolo de derecho a la autodeterminación y a una vida pacífica y libre. No es la primera vez: sabemos que la guerra en Donbass iniciada por el gobierno de la Federación Rusa dura ya 8 años, siendo consecuencia de la ilegal anexión de Crimea.

Creemos que al presidente Putin nunca le han importado las vidas de la gente de Lugansk y Donetsk, y el reconocimiento de estos territorios como repúblicas independientes después de los 8 años, ha sido necesario para crear un pretexto e invadir Ucrania bajo el lema de la liberación.

Como ciudadanas rusas y feministas, condenamos esta guerra. El feminismo como fuerza política no apoya guerras.

Como ciudadanas rusas y feministas, condenamos esta guerra. El feminismo como la fuerza política no apoya guerras, sobre todo la ocupación militar. El movimiento feminista en Rusia lucha por los derechos de los grupos oprimidos y el desarrollo de una sociedad más justa e igualitaria, donde no hay cabida para la violencia ni los conflictos armados.

La guerra es violencia, pobreza, desplazamientos forzados, vidas rotas, inseguridad y ausencia de futuro. La guerra es totalmente incompatible con los valores y principios del movimiento feminista. La guerra agrava la desigualdad de género y hace que los logros en la defensa de los derechos humanos durante las últimas décadas retrocedan.

La guerra no solo conlleva violencia física, sino sexual: como nos muestra la historia, el riesgo de ser violada aumenta drásticamente durante la guerra para cualquier mujer. Por estas y muchas otras razones, las feministas rusas ven muy necesario posicionarse en cuanto a esta guerra que fue iniciada por el gobierno de nuestro país.

Esta guerra, como ha demostrado la última comparecencia de Putin, ha sido organizada con el objetivo de promover los llamados “valores tradicionales”, que Rusia, como “país misionero” se siente obligada a llevar al mundo, utilizando violencia contra las y los que no están de acuerdo.

Estos “valores tradicionales”, está claro, sustentan el sistema patriarcal existente: mantienen la desigualdad de género y explotación de las mujeres, condena a las represalias a todas las personas cuya identidad y pensamiento no va acorde con la estrecha visión del régimen patriarcal. No se puede justificar la ocupación del país vecino con esta falacia de “norma y liberación”. Por lo tanto, las feministas de toda Rusia tienen que poner resistencia a esta guerra.

El movimiento feminista ruso hoy es una de las fuerzas políticas más activas en Rusia

El movimiento feminista ruso hoy es una de las fuerzas políticas más activas en Rusia. El gobierno de Putin llevaba mucho tiempo sin considerarnos una amenaza, es por ello que hasta ahora el movimiento no ha sido afectado por las represalias estatales tanto como otros grupos políticos.

Hoy en día, más de 45 grupos feministas están operando por todo el país: desde Kaliningardo y Vladivostok hasta Rostov del Don y Ulan-Ude.

Hacemos llamamiento a las feministas rusas, así como las feministas de todo el mundo para que se unan a la Resistencia Feminista Antimilitarista para luchar juntas contra la guerra liberada por Vladimir Putin y su gobierno.

Somos muchas y juntas podemos conseguirlo: durante los últimos 10 años el movimiento feminista ha logrado fuerza mediatica y cultural, es la hora de convertirla en fuerza política. Somos oposición a la guerra, al patriarcado, al autoritarismo y al militarismo. ¡Somos futuro! ¡La victoria será nuestra!

Petición a las feministas

Pedimos a todas las feministas:

• Manifestarse e iniciar campañas contra la Guerra en Ucrania y el régimen de Putin. Sentíos libres de usar el símbolo del movimiento Resistencia Feminista Antimilitarista en vuestros materiales y publicaciones, así como los hashtags #FeministAntiWarResistance y #FeministsAgainstWar.

• Distribuir la información sobre la guerra en Ucrania y la agresión de Putin. Es muy importante que el mundo entero apoye a Ucrania en estos momentos y se niegue a ayudar al régimen de Putin.

• Compartir este manifiesto. Es necesario mostrar que las feministas estamos en contra de esta guerra y de cualquier tipo de guerra. También es fundamental demostrar que todavía hay activistas rus@s dispuest@s a unirse en oposición al régimen de Putin. Ahora mismo estamos en peligro de persecución por parte del Estado y necesitamos vuestro apoyo.

Compartir