Queridas amigas:

Hace ahora 104 años, más de cien mujeres pacifistas inglesas escribieron una carta dirigida a las mujeres de Alemania y Austria haciendo un llamamiento a trabajar juntas por la paz.

A principios de 2019 nosotras, Mujeres de Negro contra la Guerra de Madrid creemos que es necesario volver a hacer un llamamiento por la paz en Europa.

Nos preocupa el auge de los fascismos que están aprovechando el descontento popular para crecer en Europa. Los partidos de ultraderecha mantienen discursos abiertamente xenófobos, retrógrados y antifeministas que son permitidos complacientemente por las élites políticas y económicas y reproducidos por los medios de comunicación acríticamente, dando la impresión de que son posiciones políticas tan válidas como cualquier otra, pero no lo son. No es aceptable el grado de deshumanización y retroceso que contienen los mensajes de la ultraderecha que van calando poco a poco en las sociedades europeas, tal como ya pasó hace 80 años.

Pero más nos preocupa que Europa está en guerra aquí y ahora. Sí, Europa está en guerra en sus fronteras. Es una guerra abierta contra las personas migrantes y pobres, las refugiadas, las personas que huyen del hambre y los desastres climáticos. No es una guerra que se haya declarado en los foros internacionales de forma legal, ni que se libre con bombas y misiles, pero lleva años matando a miles de personas. Europa lleva a cabo acciones de guerra cada vez que no se rescata una pequeña embarcación con decenas de personas, dejando que se hunda en el Mediterráneo, cada vez que se niega un puerto seguro a un barco de rescate lleno de gente, contraviniendo los pilares básicos del derecho naval internacional, o cada vez que cierra una frontera con vallas.

La Unión Europea no se mancha las manos de sangre, porque los europeos somos civilizados. Esos servicios se externalizan y los llevan a cabo por nosotros Marruecos, Turquía o Libia. Por ejemplo los acuerdos con Marruecos incluyen ayudas económicas y el compromiso implícito de que Europa no cuestiona los atropellos a los Derechos Humanos en el país. A cambio Marruecos acepta la devolución en caliente de los migrantes detenidos en la valla de Ceuta y Melilla, incluso personas detenidas ya en el continente. Es sabido que en ocasiones la forma de “gestionar” el problema que ha tenido Marruecos es abandonarlos en su frontera sur, en el desierto del Sáhara, sin agua ni alimentos, es decir, les ha aplicado una pena de muerte lenta e inhumana.

La situación de las mujeres migrantes es aún peor, pues además de estar expuestas a las mismas penurias, se ven acosadas por la violencia sexual, la trata y la falta de recursos específicos para mujeres. Si las personas migrantes en general encuentran miles de obstáculos para llegar a su destino, las mujeres migrantes se llevan la peor parte al ser víctimas de todo tipo de abusos por el hecho de ser mujer.

También los niños que se ven obligados a dejar su casa y a su familia en busca de un futuro son víctimas inocentes de esta guerra en la frontera. Cuando llegan a Europa se ven acosados como criminales y se les niegan sus derechos más básicos: a la educación y a condiciones de vida dignas. Los menores no acompañados acaban muchas veces durmiendo en la calle, donde sufren violencias de todo tipo y se ven abocados a malvivir de la mendicidad o los pequeños hurtos, como Oliver Twist del s. XXI.

Las mujeres antimilitaristas y feministas europeas no podemos permanecer calladas ante la Europa fortaleza que se está construyendo a nuestro alrededor. No queremos ser referentes morales de nada, pero no podemos permanecer de brazos caídos. Acoger a los miles de migrantes no es caridad, es justicia, porque somos conscientes de que nuestro nivel de vida y despilfarro se basa en el expolio de otros pueblos y territorios. Por eso queremos hacer un llamamiento a todas las mujeres de la Red para que de cara a las próximas elecciones europeas, en resistencia contra las políticas migratorias xenófobas, se sumen a la acción europea del 5 de mayo “El abrazo de los pueblos”.

Creemos que otro mundo es posible, que podemos construir una sociedad basada en los Derechos Humanos y que acoja con generosidad y empatía a las personas vengan de donde vengan. Además creemos que podemos crear otras relaciones económicas que no impliquen el agotamiento de los recursos naturales ni la explotación de los demás. Queremos construir nuevas formas de vivir respetuosamente con los demás y con el planeta. Queremos construir todas juntas un mundo mejor.

Mujeres de Negro contra la Guerra – Madrid

Infórmate de las convocatorias de Mujeres de Negro de Madrid clicando en la imagen

Dear friends,

A hundred and four years ago, more than one hundred English pacifist women wrote a letter to women in Germany and Austria calling for working together for peace.

At the beginning of 2019 we, Women in Black Against War from Madrid, believe that it is necessary to make a new call for peace in Europe.

We are concerned about the rise of fascisms that are taking advantage of popular discontent to grow in Europe. The far-right parties hold openly xenophobic, retrograde and anti-feminist speeches that are complacently permitted by the political and economic elites and reproduced uncritically by the media, giving the impression that those speeches are as valid as any other political position. But they are not. It is not acceptable the degree of dehumanization and backwardness that the messages of the far right contain and that are gradually penetrating in European societies, as it happened 80 years ago.

But we are even more concerned that Europe is at war here and now. Yes, Europe is at war on its borders. It is an open war against migrants and poor people, refugees, people fleeing hunger and climatic disasters. It is not a war that has been declared in international forums legally, or that is fought with bombs and missiles, but it has been killing thousands of people for years. Europe carries out war actions whenever a small boat with dozens of people is not rescued, leaving it to sink in the Mediterranean Sea; every time a safe harbor is denied to a rescue boat full of people, contravening the basic pillars of international naval law, or whenever a country closes a border with fences.

The European Union does not stain its hands with blood, because we Europeans are civilized. These services are outsourced and carried out by Morocco, Turkey or Libya. For example, the agreements with Morocco include financial aid and the implicit commitment that Europe does not question the abuses of Human Rights in the country. In return, Morocco accepts the “hot return” of migrants detained in the fence of Ceuta and Melilla, or even people already detained in the continent. It is known that sometimes the way to “manage” the problem that Morocco has had is to abandon them on its southern border, in the Sahara desert, without water or food, that is, Morocco has applied them a slow and inhumane death penalty.

The situation of migrant women is even worse, because in addition to being exposed to the same hardships, they are harassed by sexual violence, trafficking and the lack of specific resources for women. If migrants in general find thousands of obstacles to reach their destination, migrant women bear the brunt for they are victims of all kinds of abuses just for the fact that they are women.

Also children who are forced to leave their home and their family in search of a future are innocent victims of this war on the border. When they arrive in Europe they are harassed as criminals and denied their most basic rights: to education and dignified living conditions. Unaccompanied minors often end up sleeping on the street, where they suffer violence of all kinds and are forced to scrape by  begging or committing petty theft, as Oliver Twists of the Twenty Fist Century.

We European anti-militarist and feminist women cannot remain silent in front of the European fortress that is being built around us. We do not want to be moral referents of anything, but we cannot stand by. Welcoming thousands of migrants is not charity, it is justice, because we are aware that our level of life and waste is based on the plundering of other peoples and territories. That is why we want to appeal to all the women of the Network so that, with regard to the forthcoming European elections, in resistance against xenophobic migratory policies, they will join the European action of May 5, “The embrace of the Peoples”.

We believe that another world is possible, that we can build a society based on Human Rights and a society that welcomes people with generosity and empathy wherever they come from. We also believe that we can create other economic relationships that do not imply the depletion of natural resources or the exploitation of others. We want to build new ways of living respectfully with others and with the planet. We want to build a better world together.

Women in Black Against War – Madrid