«Estoy aquí para negarme [a incorporarme a filas] porque en la guerra no hay vencedores. Esto no es un juego de suma cero. Yo quiero promover la paz y mostrar que el cambio es posible». (…) El 25 de febrero, fecha de mi reclutamiento, me negaré a alistarme e iré a una prisión militar por eso. Rechazo participar en las políticas violentas de opresión y apartheid que Israel ha impuesto al pueblo palestino, especialmente ahora durante la guerra”. Obviamente, en la guerra nadie gana y así se manifestaba públicamente la joven de 18 años Sofía Orr. Después de esto recibió amenazas de muerte y violación y fue acusada de traición en las redes sociales. Incluso hubo quienes la describieron como una judía que se odiaba a sí misma.

Tras su negativa a a alistarse, Sofía fue encarcelada, y posteriormente puesta en libertad, el pasado 19 de marzo (interesante el reportaje de la cadena británica Channel 4 donde queda reflejado en imágenes ese momento) tras 20 días en la cárcel, y tendrá que volver a entrar durante periodos similares hasta que decida colaborar con el ejército, porque en Israel no está reconocida la objeción de conciencia, ni mucho menos admitido el rechazo explícito al ejército que manifiesta Sofía.

Gracias a jóvenes insumisas como Sofía es posible cambiar la impotencia frente al odio y el racismo militarista por acción transformadora.

Insumisión en la guerra: Sofía y Tal
Insumisión en la guerra: Sofía Orr y Tal Mitnick en un cartel de la organización antimilitarista Mesarvot con un fragmento de la declaración de Sofía de rechazo a la incorporación a filas

Anteriormente, Tal Mitnick, otro joven de 18 años de Tel Aviv, fue condenado a 30 días de prisión por negarse a alistarse en las Fuerzas de Ocupación Israelíes (IOF). Condenó la agresión a Gaza, describiéndola como una “campaña de venganza… no sólo contra el movimiento Hamás sino contra el pueblo palestino”.

El día de su reclutamiento, Mitnick ingresó en el centro de reclutamiento de las Fuerzas Armadas de Israel de Tel HaShomer con otros miembros de la red Mesarvot, un colectivo antimilitarista de jóvenes objetores de conciencia al servicio militar y contra la ocupación de Palestina. Afirmó que no quería participar “en la continuación de la represión y el ciclo de derramamiento de sangre, sino trabajar directamente para una solución”.

El próximo 1 de abril también se negará a incorporarse a filas, y entrará en prisión, Ben Arad, otro joven más de la red Mesarvot. Porque no, en la guerra nadie gana

En la guerra nadie gana

Declaración de rechazo – Sofía Orr

Mi nombre es Sofía Orr, y rechazo incorporarme a las filas del ejército israelí, porque nadie gana con la guerra. Sólo se pierde. Todo el mundo que vive aquí está perdiendo.

En Israel, el siete de octubre, todxs nosotrxs, especialmente quienes vivimos en el Entorno Gaza[1], atravesamos horrores innombrables que nada puede justificar. Desde entonces, decenas de miles de personas han sido evacuadas de sus hogares, soldadxs están siendo enviadxs al frente todos los días a morir y caer heridxs, rehenes permanecen en un cautiverio brutal en Gaza sin ningún plan creíble para devolverles de vuelta a casa, y la sociedad israelí está hundiéndose más y más profundamente con engaños mesiánicos, represión política y sed de venganza.

…la sociedad israelí está hundiéndose más y más profundamente con engaños mesiánicos, represión política y sed de venganza.

En Gaza, decenas de miles de palestinxs han sido asesinadxs, más de diez mil de ellxs son niñxs, y otras decenas de miles han sido heridxs.

Innumerables refugiadxs viven en tiendas, sufriendo hambre severa y la extensión de enfermedades, sin elecricidad ni condiciones higiénicas, y lo único que pueden ver alrededor suyo son ruinas.

Todo esto sólo conduce a más odio contra Israel y el aumento del apoyo a Hamás.

Todo esto sólo conduce a más odio contra Israel y el aumento del apoyo a Hamás.

Lxs ciudadanxs de a pie de ambos lados están pagando un precio inimaginable en esta guerra, y la situación no está más que empeorando. El presente y futuro de lxs ciudadanxs palestinxs e israelís son inseparables. No es ‘nosotrxs’ contra ‘ellxs’, y no es una situación en la que un lado debe, o puede, derrotar al otro.

La seguridad y la tranquilidad sólo se alcanzarán cuando ambas partes vivan con dignidad: o todxs perdemos en la guerra o todxs ganamos en la paz.

El presente y futuro de lxs ciudadanxs palestinxs e israelís son inseparables. No es ‘nosotrxs’ contra ‘ellxs’, y no es una situación en la que un lado debe, o puede, derrotar al otro.

Casi todas las personas que viven entre el Río Jordán y el Mar Mediterráneo quieren tener una vida tranquila.

Las violentas políticas de ocupación, y ahora la guerra, lo impiden para todxs nosotrxs y empujan a más y más personas de ambas partes hacia la falsa creencia de que sólo la violencia puede solucionar el conflicto.

La guerra sólo fortalece a lxs extremistas de ambas partes y a sus ideologías.

La guerra sólo fortalece a lxs extremistas de ambas partes y a sus ideologías.

Los poderes fácticos nos dicen, como en los periodos anteriores de violencia, que esta vez ‘destruiremos’ a Hamás, que esta vez la ‘disuasión’ funcionará.

Sin embargo los grupos violentos y extremistas sólo se fortalecen bajo la violencia extrema. Puede ser tentador pensar que ‘una vez que destruyamos a Hamás con la guerra, a continuación alcanzaremos la paz real y la calma aquí’

Pero esto es una ilusión.

Es un relato que ignora el hecho de que Hamás es más que un grupo violento: es el producto de un marco mental violento y extremo que medra y florece entre condiciones de opresión y violencia extrema.

Es un relato que ignora el hecho de que Hamás es más que un grupo violento: es el producto de un marco mental violento y extremo que medra y florece entre condiciones de opresión y violencia extrema.

Hamás sólo pudo fortalecerse cuando cada una de las alternativas, horizontes o esperanzas hubieron sido denegadas durante décadas. Es precisamente por esta razón que Hamás únicamente se ha hecho más fuerte desde el inicio de la guerra, tanto en Gaza como en Cisjordania.

Incluso si el ejército pudiera matar a todos lxs milicianxs de Hamás y y desmantelar todos los túneles, sin un horizonte de esperanza, una organización incluso peor surgiría para cubrir su hueco, y el ciclo de violencia continuaría.

El enemigo real no es Hamás, sino en realidad el marco mental extremista que representa, y que tiene su espejo en Israel.

Este marco sólo puede ser desmantelado a través de una búsqueda política de la paz y una propuesta de alternativa esperanzadora para la población palestina.

El enemigo real no es Hamás, sino en realidad el marco mental extremista que representa, y que tiene su espejo en Israel.

Este marco sólo puede ser desmantelado a través de una búsqueda política de la paz y una propuesta de alternativa esperanzadora para la población palestina.

Israel tiene la mayor parte de la responsabilidad en la búsqueda de esta alternativa, por ser el lado mucho más poderoso. Tiene el poder para avanzar hacia una solución política y establecer el clima, cambiándolo por uno que promueva la paz en vez de la violencia.

Cuando tenía 16 años, visité Cisjordania con mis compañerxs en una visita escolar. Hablamos con colonxs y chicos palestinos de nuestra edad.

Cuando hablamos con la juventud palestina, unx de mis compañerxs les preguntó cuál era el sueño de su vida.

Y unx de ellxs contestó: ‘El único sueño que una persona encerrada en una jaula puede tener, es salir de ella’.

‘El único sueño que una persona encerrada en una jaula puede tener, es salir de ella’.

Esta frase ha permanecido dentro de mí desde entonces y es la razón por la que ahora me niego a incorporarme a filas: no quiero tomar parte en un sistema que es el problema y no la solución. Un sistema que pone en riesgo a la seguridad en vez de mantenerla.

Me niego a incorporarme a filas para mostrar que el cambio es necesario y que el cambio es posible.

Me niego a incorporarme a filas, por la seguridad y la protección de todxs nosotrxs en Israel-Palestina, y en el nombre de la empatía que no está restringida por la identidad nacional.

Me niego a incorporarme a filas, por la seguridad y la protección de todxs nosotrxs en Israel-Palestina, y en el nombre de la empatía que no está restringida por la identidad nacional.

Me niego a incorporarme a filas porque quiero crear una realidad en la que todxs lxs niñxs desde el río hasta el mar puedan soñar.

Sin jaulas.


Carta de Sofía desde la carcel denunciando la matanza de la harina

En una reciente carta de mi abogada, he sabido algo acerca del mundo exterior y acerca del reciente tiroteo a palestinos peleando por conseguir comida y ayuda humanitaria. Esa historia no me dejaba, estuve pensando constantemente acerca de ella mientras estaba en prisión. Además del hecho de que disparar a personas hambrientas intentando conseguir comida es un crimen de guerra horrendo, creo que debemos reconocer que no fue inusual ni una coincidencia. Es un acontecimiento que representa la dirección hacia la que la conciencia de Israel esta dirigiéndose. Una conciencia de deshumanización que está conectada con la voluntad de venganza, después de haber fracasado en qué hacer con la población palestina.

Quiero recordaros que la gente que rodeaba los camiones de comida no están hambrientos porque sí.  Están siendo matados de hambre detrás de unos barrotes.  Os pido –intentad pensar qué les llevó a ir corriendo hacia los camiones.  Y a continuación los disparos tuvieron lugar.  Tenéis que evitar convertir a la gente hambrienta en monstruos.  Cuando lo hacemos, les matamos sin pensarlo dos veces, puesto que les hemos convertido en monstruos. Sus vidas no tienen ya valor.

Cuando conocí más detalles, me di cuenta de que la historia, contada por los medios de comunicación israelíes, es acerca de un asalto violento por parte de los que buscaban comida, durante el cual los soldados supuestamente se sintieron amenazados y dispararon en defensa propia. “La gente hambrienta no era amable ni estaba bien organizada mientras esperaban en fila.” Porque no puedes ordenar a una masa hambrienta, y cuando no le puedes dar órdenes, intentas matar tanto como puedas para conseguir de nuevo la “disuasión” y finges que la sangre vertida te ayuda a recuperar el control.

Ya basta de fingir controlar la situación, este engaño sólo posibilita estos brotes de vertido de sangre caóticos.  Mi generación no nació para matar o ser matada, y para tener un futuro aquí debemos dar pasos hacia la construcción de la paz y parar la guerra. ¿Cómo la terminamos? Antes de cualquier otro acuerdo y sus detalles, la alternativa debe conceder derechos humanos y derechos civiles, para cada persona, del río hasta el mar.

Como resistente a la guerra, desafortunadamente, no tengo palabras positivas que decir ahora, pero esto sólo fortalece mi voluntad de hacer lo que hago, negarme, pagar el precio y estar en la cárcel, continuar levantando esta voz y no dejar que la deshumanización pase sin ser visible. Os digo esto desde la prisión –los palestinos son humanos y no puedo soportar estar al lado y verles morir.

Muchos intentarán decir, y la mayoría de los israelíes intentarán creer, que el tiroteo estaba justificado, y los soldados se sentían amenazados, y disparar a la gente en Gaza está bien puesto que son el enemigo.  Esta es otra razón por la que estoy aquí, en una cárcel militar.  Incluso desde dentro de la cárcel siento una obligación de hablar acerca de ello y recordar que hablamos de seres humanos.  No dejaré que la deshumanización continúe sin resistencia.

Incluso si dejas de tener en cuenta esta historia particular en la que soldados intentan tratar con una población de refugiados muertos de hambre, Israel pone a los palestinos una y otra vez bajo condiciones inhabitables, intenta controlarlo, y fracasa. Y cuando el fracaso nos explota en la cara y se vuelve fuera de control, nos convencen de que es culpa de los palestinos. De ese modo pueden matar y hacer que carezca de importancia.


Imagen destacada de esta entrada: Sofía Orr se dirige a activistas que participan en una concentración en su apoyo y en rechazo a la guerra. Algunos de los textos de las pancartas son: «Rechaza la guerra» «Sofía nos muestra el camino» «Todo el mundo perdemos en la guerra, todo el mundo ganamos en la paz» «La negativa contribuye a la seguridad» «Rechazemos la limpieza étnica» «La violencia sólo genera violencia»


  1. Entorno Gaza: área que comprende las areas pobladas del sur de Israel que quedan a 7 km de la frontera con la Franja de Gaza (N.T.)

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